Nunca pensé que Blacky, mi beagle de cuatro años, pudiera morder a alguien. Pero un martes de octubre, durante un paseo, sucedió y lo único que recuerdo es la imagen del repartidor en el suelo. Y fue ese susto el que me llevó a descubrir WOOW.
Justo en ese momento me vino a la mente un dato que había leído alguna vez: en México, millones de hogares conviven con perros y cada año se registran miles de mordeduras. Muchas no pasan porque el perro sea agresivo, sino porque se asusta y reacciona por instinto. Pero, nunca pensé que una de esas historias pudiera ser la mía…
Era un martes cualquiera. Salí a pasear a Blacky como siempre, con la correa en la mano. Entonces escuché el motor de una moto encenderse a unos metros de nosotros. Blacky se asustó, jaló la correa y, antes de que pudiera hacer algo, el susto se volvió un brinco y el brinco se volvió una mordida. No fue un ataque. Fue miedo.
El repartidor, que se había detenido a entregar un pedido, terminó en el suelo, con el pantalón rasgado y una mordida que empezaba a sangrar. Se levantó despacio, se revisó la pierna y luego me miró. Yo no sabía si iba a gritarme, pedirme dinero o irse.
Le ofrecí pagarle la curación. Le pedí disculpas una y otra vez. Él, con una calma que no me esperaba, me dijo:
Tranquila, no fue nada, pero sí me voy a revisar.
Me dio su número, dijo que me avisaría si necesitaba algo y se fue. Yo me quedé en la banqueta, con el corazón latiendo fuerte y una sola pregunta en la cabeza: ¿y ahora qué?
Esa noche no pude dormir. Me quedé mirando el techo, con el teléfono a un lado, esperando que sonara y al mismo tiempo rogando que no. Hice cuentas mentales una y otra vez. ¿Cuánto cuesta una curación? ¿Y si necesita puntos? ¿Y si esto me cuesta más de lo que tengo ahorrado? Blacky dormía a mis pies, ajeno a todo, moviendo la cola en sueños. Y yo lo veía y no podía enojarme con él. No era su culpa. Era un perro que se asustó. Pero su susto había caído sobre mí, y yo no tenía cómo responder. Y esa sensación, la de no tener un respaldo justo cuando más lo necesitas, fue lo que más me pesó esa noche.
Dos días después, el teléfono sonó. Era el repartidor. Me dijo que la mordida se le había infectado, que el médico le recetó antibióticos y que necesitaba unos días sin trabajar. No me estaba reclamando. Me estaba contando, con calma, que ese accidente ya le estaba costando salud, tiempo y dinero.
Yo no sabía qué decir. No tenía un respaldo que ofrecerle. Solo mis disculpas y la promesa de pagar lo que fuera. Ahí entendí algo que no había considerado antes: Blacky podía equivocarse, y yo tenía que responder por él. Entonces empecé la búsqueda…
En esa búsqueda, una amiga me contó que había vivido algo parecido. Su perrito también un día lastimó sin querer a alguien. Me dijo que al principio tampoco sabía qué hacer, hasta que descubrió WOOW y encontró una opción para proteger a su mascota. Fue ella quien me explicó que un Seguro de Mascotas no solo cubre la salud de tu perro o gato. En los planes que incluyen Responsabilidad Civil, también puede respaldarte si tu mascota lastima a otra persona o daña sus bienes. No es un lujo. Es la diferencia entre responder con respaldo o responder solo.
Esa misma semana, siguiendo el consejo de mi amiga, abrí la app de WOOW. Pude cotizar, comparar y contratar un Seguro de Mascotas en minutos, sin letras chiquitas y sin papeleos eternos. La cobertura incluye la atención médica para Blacky y Responsabilidad Civil. Según el plan, los gastos médicos pueden llegar hasta MX$25,000 al año y la cobertura ante terceros hasta MX$10,000 al año. Además, hay opciones desde MX$4 al mes. Y eso, la verdad, me quitó un peso de encima.
Días después, el repartidor me avisó que ya estaba mejor, y aunque al final no fue un desastre, esa llamada se me quedó grabada.
Ahora, cuando salgo a pasear a Blacky, no camino con miedo. Camino sabiendo que, pase lo que pase, tengo respaldo. Que si se enferma, hay atención médica para él. Y que si, en el peor de los casos, vuelve a asustarse y a morder a alguien, la Responsabilidad Civil ante terceros está cubierta por mi aseguradora.
Porque cuidar a tu mejor amigo también significa estar preparado para lo inesperado. Y con WOOW, todo bien.
¿Qué cubre el Seguro de Mascotas?
Gastos médicos por accidentes y enfermedades, y responsabilidad civil ante terceros en los planes que la incluyen. Aplican Términos y Condiciones.
¿Cuánto cuesta?
Desde MX$4 al mes, según el plan y la cobertura. En la app de WOOW comparas y eliges el que se ajuste a tu presupuesto.
¿Aplica para perros y gatos?
Sí. Seguro de Mascotas protege a perros y gatos.
¿Puedo ir con mi veterinario de confianza?
Depende del plan. Algunos permiten atender a tu mascota con tu veterinario de confianza, otros usan una red de veterinarios. En la app de WOOW revisas cada opción. Aplican Términos y Condiciones.